Fundamentación


La apertura de mercados internacionales, el fenómeno de la globalización, la constante búsqueda de reducción de costos en la cadena de abastecimiento, entre otros factores, hicieron que en los últimos veinte años, las organizaciones comenzaron a prestar especial atención a la logística, destacándola como un sector donde abundan las oportunidades de mejora y como un componente estratégico.

La adecuada planificación y realización integral, por ejemplo los procesos logísticos de abastecimiento, manufactura y distribución, permiten incrementar la productividad y nivel de servicio de las organizaciones, posicionando a la logística como un área de impacto estratégico en el negocio global.

La razón fundamental es que la logística no es simplemente una palabra de moda, sino una filosofía específica en la forma de gestionar una empresa. La logística profesional es una nueva forma de reorganizar el trabajo, donde no se deja de lado, la tarea colaborativa, la calidad total, el servicio al cliente, entre otros.

Las exigencias cotidianas dentro del campo logístico obligan a la profesionalización y formación constante. Ante este panorama, el logista profesional debe contar entre sus cualidades para desempeñar la tarea dentro de la cadena de suministro, la capacidad de anticiparse a nuevas tendencias, adaptarse a nuevos ambientes sin contratiempos; así como contar con conocimientos técnicos específicos, entre otras características. Pero sobre todo tener presentes las tendencias que impactan la logística para enfrentar los nuevos retos de su profesión. Además se debe fomentar el trabajo interdisciplinario orientado al análisis y solución de problemas industriales complejos, tendientes a la satisfacción de las necesidades del entorno social y coherente con los avances tecnológicos.

Por lo tanto se necesita formar gente con visión logística. Ya no se trata de conocer a la perfección el área de trabajo, sino también de contar con conocimientos metódicos y el entendimiento de toda la cadena de abastecimiento en la cual enfoca sus operaciones. Es decir, ser generalistas, más que específico de un área, poder pasar de recepción a despacho, o a compras, o viceversa.